¿Qué Frutas Y Verduras Se Guardan Dentro De La Nevera Y Cuáles Fuera?

¿Qué Frutas Y Verduras Se Guardan Dentro De La Nevera Y Cuáles Fuera?

 Al regresar a casa después de hacer la compra, a menudo surge la pregunta: ¿dónde guardo esta fruta o verdura, dentro o fuera de la nevera? Una elección incorrecta no suele tener consecuencias para la salud -aunque en algunos casos puede favorecer las intoxicaciones-, pero puede afectar al sabor, la textura y el aspecto de los vegetales. Por eso, no está de más conocer cuál es la mejor forma de conservación de los principales productos incluidos en la dieta diaria.

Sería estupendo poder contar con una regla general para decidir de forma inequívoca qué alimentos hay que guardar en el frigorífico y cuáles es mejor dejar a temperatura ambiente. Pero no existe. No obstante, hay algunas pistas que pueden servir como guía, como si son más o menos delicados, el clima en el que se cultivan o la forma en la que se conservan en el supermercado.

Tal y como expone Beatriz Robles, tecnóloga alimentaria y dietista-nutricionista, los vegetales tienen distintas sensibilidades al frío. “Por una parte, el frío ayuda a la conservación, pero hay algunas frutas y verduras que a temperaturas demasiado bajas empiezan a tener cambios metabólicos y en su estructura que hacen que aparezca lo que conocemos como daños por frío”. Una “textura como de corcho”, colores anómalos o modificaciones del sabor son algunas de las alteraciones que se pueden notar, que no suponen un riesgo desde el punto de vista microbiológico, pero sí producen rechazo porque hacen que los productos sean menos apetitosos.

¿Dónde se guardan en el supermercado?

La elección dependerá, muchas veces, del momento en el que se vaya a consumir una fruta u hortaliza. Por ejemplo, la norma general dice que los tomates hay que guardarlos fuera porque dentro del frigorífico no maduran adecuadamente -especialmente si están un poco verdes- y adquieren una textura y sabor poco adecuados. Sin embargo, tal y como apunta Ruth García, gestora de proyectos del Colegio Oficial de Dietistas Nutricionistas de la Comunidad Valenciana (Codinucova), “los podemos guardar en la nevera una vez que estén maduros”, con el fin de que duren más.

Para esta dietista-nutricionista, una de las mejores pistas para decidir el mejor lugar de conservación de cada alimento es su ubicación en el supermercado. “Las patatas y las cebollas nunca las vamos a encontrar refrigeradas", apunta. Sin embargo, este truco tiene sus excepciones, como en el caso de las fresas, que casi siempre se encuentran sin refrigerar en las tiendas de comestibles pero al llegar a casa hay que meterlas en la nevera.

Las frutas ‘delicadas’, dentro de la nevera

Hay algunos productos para los que solo hay una opción, como ocurre con aquellas frutas que son muy delicadas y conviene guardar en la nevera: los frutos rojos o del bosque. A las fresas, arándanos, frambuesas, grosellas, moras y cerezas les afecta mucho el calor y, por eso, deben meterse siempre en el frigo. 

Por el contrario, hay ciertos vegetales que no es conveniente meter en la nevera. El caso más claro son las patatas porque, según explica Robles, “las temperaturas bajas activan unas enzimas que hacen que el almidón que contienen se transforme en azúcar” y esto favorece que aparezcan compuestos tóxicos como la acrilamida al freírlas.

Marcus Vance
Author

Marcus Vance

Marcus Vance is a cybersecurity auditor and technology writer dedicated to educating the public about online safety, data privacy regulations, enterprise security, and emerging cyber threats.