¿Qué son los mellizos?
Son dos personas nacidas de un mismo parto, y provenientes de dos óvulos distintos. Esto es, se habla de mellizos cuando se trata de dos hermanos que han nacido a la vez, en un parto doble, pero son originados por óvulos y espermatozoides diferentes (en contraposición a los gemelos que provienen de un mismo óvulo fecundado que se divide en dos). Por eso, en ginecología se habla de los mellizos como dicigóticos, porque llega a haber dos cigotos de forma simultánea en el útero materno.
Los mellizos no comparten el mismo ADN, de manera que el parecido físico es el mismo que podría darse entre hermanos nacidos en partos diferentes, no múltiples. Tampoco tienen por qué ser ambos del mismo sexo, aunque puede darse el caso.
Causas
Sobre los factores que dan lugar a embarazos de mellizos, estos son variados. Desde causas ambientales (como la nutrición o la contaminación), la raza de la madre (las mujeres afroamericanas son más propensas a tener mellizos), ciertos medicamentos o causas hereditarias (en algunas familias es más frecuente que en otras, y se dan en generaciones distintas, lo que lleva a suponer que existe una cierta predisposición genética). También influye la edad de la madre en el momento del embarazo, cifra que cada vez tiende a ser más alta en sociedades occidentales; a mayor edad, la concentración de ciertas hormonas es más alta, lo que repercute en que se produzcan más óvulos que pueden ser fecundados. Del mismo modo, el haber tenido embarazos previos hace a las mujeres más propensas a tener mellizos.
Asimismo, las técnicas de reproducción asistida inciden en el aumento de esta tendencia, ya que en estos tratamientos se transfiere a la mujer más de un óvulo fecundado; se llegan a implantar hasta tres.
Embarazo
La frecuencia en la actualidad de embarazos múltiples está en torno a uno de cada ochenta. De ellos, aproximadamente dos tercios se corresponden con mellizos (y el tercio restante son gemelos). Esta baja frecuencia se debe a que la especie humana es unípara por excelencia, es decir, lo habitual son los embarazos de un solo feto. Por ello, el cuerpo de la mujer y en particular el aparato reproductor femenino están diseñados para albergar una única criatura por embarazo, de manera que los embarazos múltiples se suelen considerar de riesgo. Sin embargo, la previsión y vigilancia intensivas desde el primer momento, unidas a los avances en las técnicas empleadas en medicina, contribuyen a minimizar los posibles peligros para la madre y para los hijos.