En marzo de 1979 lo primero que preguntó el viajero en El Toboso fue si alguien se llamaba Dulcinea en la patria de la princesa de Don Quijote. Y nadie se llamaba entonces Dulcinea en El Toboso.
¿Cómo veia el Quijote de la Mancha a Dulcinea?
Don Quijote siente por Dulcinea un amor humilde (siempre se reconoce inferior a ella) y desinteresado (nunca contempla la posibilidad de casarse con ella).
¿Cómo se llamaban los padres de Dulcinea?
Sus padres, José Luis, boticario y exalcalde del pueblo, y María Luisa, auxiliar administrativa, son dos enamorados del clásico universal de Cervantes (ella duerme con un tomo en su mesita de noche), y decidieron perpetuar ese amor bautizando a su hija como la musa de Alonso Quijano.